El Parque Benito Juárez, ubicado en la 15 avenida y 4a. calle de la zona 3, es un referente urbano de Quetzaltenango. Su historia comenzó en 1920, durante el gobierno de Carlos Herrera Luna, cuando fue construido bajo el nombre de Parque La Democracia. Un año después, en 1921, adoptó su nombre actual tras la inauguración de un monumento en reconocimiento a la colonia mexicana residente en la ciudad. Su diseño original intentaba replicar un estilo inglés con jardines franceses y contaba con un quiosco central.

Durante décadas las intervenciones de mantenimiento en el lugar fueron mínimas y no existía un plan a mediano plazo para revitalizarlo. Con el paso del tiempo el parque se convirtió en un espacio de mucha vegetación, pero también de evidente abandono. Los enormes pinos y cipreses, que alcanzaron hasta 20 metros de altura, daban una sombra inigualable, pero tras casi 50 años de vida, sus raíces comenzaron a pudrirse y a levantar el piso, mientras que la caída de sus ramas representaba un riesgo para los peatones. El lugar era un pulmón verde pero también un espacio descuidado
El cambio drástico para modernizar el área comenzó a finales de octubre de 2023. La municipalidad inició la tala de aproximadamente 70 árboles para despejar la zona. La medida generó debate en la ciudad, sobre todo después de que, en el primer día de trabajos, una mala maniobra provocara que un tronco cayera sobre vehículos y puestos de venta cercanos.
A este incidente le siguió un periodo de pausa. La intención inicial de las autoridades era construir un parqueo subterráneo, pero el Instituto de Antropología e Historia (IDAEH) no lo permitió para proteger el monumento histórico. El parque quedó entonces oculto tras láminas perimetrales, y los trabajos de remozamiento en la superficie arrancaron formalmente hasta mayo de 2024.
El proyecto implicó el cambio de tuberías de agua, drenajes, líneas de electricidad, la renovación del piso y la instalación de tres fuentes monumentales. Según los registros públicos de Guatecompras, la municipalidad invirtió más de 15 millones de quetzales a través de ampliaciones de contrato con una empresa constructora que en años anteriores proveía servicios de arrendamiento de camiones a la comuna.
Finalmente, en diciembre de 2024, el parque fue reabierto al público con un acto de inauguración protocolario. El diseño actual es contemporáneo; cuenta con una plaza central amplia que facilita la interacción y mejora la visibilidad de los monumentos. Sin embargo, la ausencia de los viejos árboles es lo primero que se nota al caminar por el lugar. La municipalidad prometió reponer el arbolado urbano sembrando especies de menor tamaño, como jacarandas y liquidámbares, que se adaptan mejor al nuevo diseño
Hoy, el parque luce limpio y ordenado, pero la dinámica diaria no ha cambiado. A pesar de los nuevos adoquines y la modernización del espacio, alrededor de 70 comerciantes informales volvieron a instalarse en las orillas del recinto, tal como lo han hecho por más de dos décadas al no contar con un plan de reubicación definitivo.




Hoy, el parque luce limpio y ordenado, pero la dinámica diaria no ha cambiado. A pesar de los nuevos adoquines y la modernización del espacio, alrededor de 70 comerciantes informales volvieron a instalarse en las orillas del recinto, tal como lo han hecho por más de dos décadas al no contar con un plan de reubicación definitivo.