¿Cómo nos afecta la contaminación audiovisual en Xela?

Quetzaltenango es la segunda ciudad más importante en Guatemala y es una ciudad que cada día crece más en el comercio, la educación, el transporte y su infraestructura. Pero este crecimiento está trayendo un gran problema que afecta a la población: la contaminación audiovisual. Las calles de Xela mantienen un gran ruido por los vehículos, los escapes, las bocinas y la gran cantidad de gente conviviendo. Por otro lado, las empresas y comercios se expresan de forma visual con vallas publicitarias y anuncios gigantes que aturden a las personas. También hay eventos como conciertos, discotecas, manifestaciones o actividades deportivas que hacen mucho ruido, sumado a las iglesias que ponen sus bocinas a un volumen muy alto desde tempranas horas de la mañana. Todo esto hace que la gente entre en desacuerdo y se creen conflictos entre los vecinos porque ya no se puede descansar

Este año iniciamos el proceso para las próximas elecciones políticas en Guatemala, y va a ser normal ver cómo las calles y las carreteras de la ciudad se inundan de rostros de los políticos que prometen muchas cosas. Esta contaminación política es grave porque pasan los años y los carteles siguen colgados en los postes y pasarelas, volviéndose basura. El poco interés de las autoridades municipales hace que las empresas aumenten las vallas, ya que la municipalidad casi nunca retira estos anuncios porque reciben un pago por los arbitrios y la exposición de esta publicidad, dejando que saturen el paisaje de la ciudad.

Las áreas urbanas más comerciales de Quetzaltenango, como el mercado de La Democracia y la Terminal de buses, están muy contaminadas por la gran bulla que existe en el lugar. Son zonas llenas de ventas, bocinas con música, basura y son lugares que se miran abandonados por las autoridades, lo que hace que sea muy incómodo y estresante transitar por allí a diario.

Además, en las entradas principales de Quetzaltenango, como la calzada Manuel Lisandro Barillas o las calles de las zonas 6 y 7, el sonido del tráfico pesado es cosa de todos los días. Muchas motos y carros cargan escapes modificados que hacen ruidos estridentes. Por las noches hay transporte pesado y carros particulares que usan luces LED de alta intensidad que encandilan a los otros pilotos. Esto es peligroso y de hecho está prohibido por la Policía Nacional de Tránsito en el Artículo 51 del Reglamento de Tránsito, el cual prohíbe el uso de luces que lastimen la vista de los demás conductores.

También hay que mencionar que según el Artículo 97 de la Constitución Política de Guatemala, el estado y las municipalidades están obligados a prevenir la contaminación ambiental para proteger la salud de los habitantes. El exceso de ruido también viola el Código de Salud de Guatemala (Decreto 90-97), que en su Artículo 78 dice que las municipalidades deben regular y controlar los ruidos que alteren la tranquilidad pública. Por eso, el estrés de la población sube y las personas ya solo piensan en llegar a su casa a descansar.

Las autoridades deberían de mejorar esta situación en Quetzaltenango. Tienen que ser más estrictos en la colocación de cualquier publicidad para evitar confundir al ciudadano. Junto a la policía de tránsito, se deben mejorar las medidas y castigar con multas a los pilotos que tienen luces que lastimen a las personas, y obligar a los conductores de carros y motocicletas a que revisen su sistema de escape para evitar los sonidos innecesarios.

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